30 de abril de 2012

MALDITAS COINCIDENCIAS


Casualmente él había pasado por ahí de camino a casa. Lo de la sangre en la camisa, es normal. Tiene una de las mejores carnicerías del barrio y eso lo sabe todo el mundo. Que se hubiera peleado con la víctima justo la misma mañana, no era importante. Juana tenía mucho carácter y con poco perdía los papeles. Que encontraran en el bolsillo de su chaqueta la cadena de Santa Rita que siempre llevaba con ella, tampoco era crucial.
Se mira satisfecho ante el espejo, aguantando la expresión seria y relajada que pide su discurso y sigue ensayando. Casualmente él había pasado por ahí de camino a casa.